Apolo Strange se deja follar el culo mientras está boca arriba
La habitación está tenue, iluminada solo por la luz tenue de una lámpara de noche, proyectando sombras sobre las paredes azules y el cabezal negro. Apolo Strange yace boca arriba, su cuerpo relajado pero tenso por la anticipación, sus piernas separadas por manos fuertes. Una boca desciende entre sus muslos, cálida y húmeda, trabajándolo con caricias lentas y deliberadas. Su ropa interior es apartada solo lo suficiente para que la lengua trace cada centímetro, tentándolo y saboreándolo, mientras sus calcetines permanecen puestos, un detalle pequeño pero notable en el calor del momento.
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